Las fachadas con revestimiento cerámico, una idea elegante para la casa de verano

Las fachadas con revestimiento cerámico, una idea elegante para la casa de verano

Las fachadas son la carta de presentación de nuestras casas. Es lo primero que ve cualquiera cuando mira la casa, así que hay que perder un poco de tiempo pensando en cómo vamos a decorarla para que luzca tan bien como el interior. Posiblemente, nuestra vivienda habitual esté ubicada en un bloque de pisos, lo que no permite realizar muchos cambios. Pero a veces se cuenta con una segunda vivienda en la que sí se puede actuar para dotar a su fachada de un tipo de decoración distinta, que aporte esa personalidad que buscamos y que convierta una simple pared en la tarjeta de presentación de nuestra vivienda y de todo lo que ponemos en su interior.

Uno de los materiales que mejor quedan en la fachada y que es más sencillo de colocar es el revestimiento cerámico, el azulejo pensado para paredes exteriores y que aporta un estilo decorativo más práctico y visual con un mantenimiento prácticamente nulo. Este tipo de decoración permite dar a la fachada un aire nuevo, un estilo de decoración diferente y que puede seguir la decoración interior, con muchas posibilidades para dar al exterior de la vivienda el aspecto que más nos guste.

Una fachada con cerámica tradicional puede ofrecer un aspecto diferente, combinándola con pintura, o incluso con otros materiales como la madera. La piedra natural es otra opción, pero también puede resultar complicado utilizarla para decorar la fachada. Una solución ideal para disfrutar del aspecto de la piedra natural pero con un material más sencillo de manejar, colocar y mantener. El revestimiento cerámico puede imitar perfectamente a la piedra natural, por lo que es sencillo colocar en la fachada azulejos que imitan a la piedra natural, pero con todas las ventajas que tienen los azulejos.

Uno de los modelos que pueden servir para cumplir con esta función es el Cervino, una placa de cerámica de 15,7×31,6 centímetros que imita a la piedra natural. Hay 12 tonos distintos de Cervino, por lo que se puede elegir el que más se ajuste a los gustos del propietario de la vivienda. Incluso se puede utilizar distintos tonos para distintos espacios bien definidos, creando la imagen que se busca para la vivienda, aunque se trate de una segunda vivienda que se utilice pocas semanas al año.